1, Sexo:
2, Edad:
3, El aspecto de tu piel la mayoría del tiempo es:
4, Los problemas más comunes de tu piel son:
5, ¿Qué cuidados especiales proporcionas a tu piel?
6, En los productos de cuidado de la piel busco

Que el frío no dañe tu piel

Proteger la piel del frío

Que el frío no dañe tu piel

Es bien conocida la necesidad de prestar atención a la hidratación y sequedad de la piel. Por ello debemos tener una mayor consciencia a la hora de utilizar un jabón especial, en función de nuestro tipo de piel y que no dañe nuestro cuerpo, de forma diaria. También es común ver que cada vez más personas se preocupan de los efectos negativos que el sol puede causar en la piel. Sin embargo, son poco conocidos los perjuicios que el frío puede causar en ella.

En personas de piel sensible, el frío puede traer como consecuencia algunas rojeces que, en edades jóvenes, pueden pasar desapercibidas o no llegar a preocuparnos, pero que con el paso del tiempo se pueden derivar en problemas mayores.

El cambio de temperatura en la piel producido por el frío causa la vasoconstricción en los capilares, es decir, estos se contraen y provocan que la irrigación disminuya, por lo que no llegan suficientes nutrientes ni oxígeno a la epidermis. Esto causa que la piel tenga un aspecto seco y apagado. Además, al verse retrasado el ciclo de la renovación celular, se acumulan más células muertas y se crea una sensación de tirantez, ya que no se produce suficiente sebo natural, encargado de nutrir y mantener lubricada nuestra piel.

Cuando permitimos que esta situación se mantenga y no nos ocupamos de mantener su hidratación, podemos provocar que nos aparezcan rojeces. Esto se produce cuando los capilares se debilitan y terminan siendo más permeables de lo normal, a causa de la exposición continua y desprotegida a bajas temperaturas que deriva en un envejecimiento prematuro de la piel.

Para evitar que el frío nos seque y dañe la piel, es importante seguir los siguientes consejos:

  • Se debe hidratar diariamente el cuerpo con el uso de crema o leche corporal y prestar especial atención a las zonas más propensas a secarse por el frío, como las manos, los labios y la cara.
  • Es importante el uso de jabones que no resequen la piel. Se recomienda dar preferencia al jabón natural y ecológico por la pureza de sus ingredientes y la ausencia de componentes nocivos.
  • Se deben evitar las duchas largas y con agua muy caliente, ya que resecan la piel.
  • En cuanto al ambiente, si se habita en lugares muy secos, puede ser una buena decisión empezar a usar humidificadores de ambiente para evitar problemas en la piel (especialmente si se tiene la piel seca).

Es importante cuidar la piel, ya que funciona como barrera natural con el medio ambiente, es nuestro contacto con el exterior y nos protege de las inclemencias del tiempo. Por eso, es muy importante tomar una mayor conciencia de su cuidado y protegerla.